Otro mes acaba de pasar y venimos a comentarte como se movió el mercado de criptoactivos, presentamos un informe de mercado que refleja el comportamiento del mismo durante junio.
Junio estuvo marcado por un entorno macroeconómico que continuó favoreciendo a los mercados tradicionales. La inflación en Estados Unidos siguió mostrando señales de moderación, permitiendo que los inversores mantuvieran la expectativa de un ciclo de relajación monetaria por parte de la Reserva Federal en los próximos trimestres. Si bien las tasas de interés permanecen en niveles elevados, el mercado continúa descontando un escenario de crecimiento económico resiliente acompañado de una inflación gradualmente descendente.
En el plano geopolítico, las tensiones en Medio Oriente continuaron ocupando un lugar central durante buena parte del mes. El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para reducir las hostilidades contribuyó a disminuir la percepción de riesgo sobre el suministro energético global, impulsando una caída en el precio del petróleo y favoreciendo el apetito por activos de riesgo.
Como vemos en el gráfico anterior los despachos de petróleo desde el estrecho de Hormuz parecen de a poco comenzar a normalizarse, lo que provocó una consecuente caída en el precio del crudo a niveles pre conflicto.
En este contexto, la renta variable estadounidense volvió a mostrar un comportamiento sólido. Las compañías vinculadas a inteligencia artificial, infraestructura tecnológica y semiconductores continuaron liderando las subas, reflejando que la inversión en capacidades de IA sigue siendo una de las principales tendencias del mercado. El fuerte crecimiento esperado en la demanda de centros de datos, memoria y capacidad de procesamiento continúa canalizando importantes flujos de capital hacia este segmento.
Por el contrario, el mercado cripto volvió a mostrar un desempeño considerablemente más débil que los activos tradicionales. Esta divergencia refleja que, al menos por el momento, ambos mercados continúan respondiendo a dinámicas diferentes: mientras la renta variable sigue impulsada por el crecimiento de las utilidades corporativas y el ciclo de inversión en inteligencia artificial, el ecosistema cripto permanece atravesando una fase de ajuste propia de su ciclo de mercado.
De cara a los próximos meses, continuaremos monitoreando la evolución de la política monetaria estadounidense, los datos de inflación, la temporada de resultados corporativos y la evolución del escenario geopolítico, factores que seguirán definiendo el comportamiento de los mercados financieros durante la segunda mitad del año.
Bitcoin finalizó junio con una caída cercana al 20%, extendiendo la corrección que viene desarrollándose desde hace varios meses. Si bien el desempeño fue decepcionante para quienes esperaban una recuperación durante el primer semestre, el comportamiento del activo continúa siendo consistente con la dinámica observada en ciclos anteriores.
Analizando la dinámica de precios, BTC volvió a visitar el soporte de los 60.000 dólares y el gran interrogante es si veremos este mes que viene precios inferiores a esta banda de fuerte soporte.
Para entender un poco este comportamiento, uno de los temas más relevantes del mes fue la creciente preocupación del mercado respecto a la situación financiera de MicroStrategy y su fundador, Michael Saylor. Durante los últimos años, la compañía se consolidó como el mayor comprador corporativo de Bitcoin mediante una estrategia basada en emisiones de deuda, bonos convertibles y acciones preferidas para financiar nuevas adquisiciones. La reciente caída del precio generó interrogantes sobre la sostenibilidad de ese modelo y sobre la posibilidad de que, en el futuro, la empresa deba desprenderse de parte de sus tenencias para cumplir con sus obligaciones financieras. Si bien MicroStrategy presentó hacia fin de mes un nuevo esquema de administración de capital, el mercado continuará siguiendo de cerca la evolución de este tema.
Más allá de este episodio puntual, los fundamentos de Bitcoin permanecen prácticamente inalterados. La red continúa operando con total normalidad, la seguridad del protocolo se mantiene en niveles récord y los tenedores de largo plazo continúan mostrando una baja predisposición a vender sus posiciones, un comportamiento que históricamente ha caracterizado las etapas finales de los mercados bajistas.
Nuestra visión sobre Bitcoin tampoco cambia. Seguimos considerando que el principal driver del precio continúa siendo el propio ciclo del mercado cripto. Desde 2012, Bitcoin ha mostrado una sorprendente regularidad en torno a sus ciclos asociados al halving, alternando períodos de expansión y contracción que, hasta el momento, se han repetido con notable consistencia. Actualmente, el sentimiento predominante entre los participantes más activos del ecosistema sigue siendo cauteloso, lo que explica en gran medida la debilidad observada durante los últimos meses.
Si este patrón histórico vuelve a repetirse, creemos que el mercado podría estar transitando la etapa final del ciclo bajista. Si bien resulta imposible anticipar con precisión el momento en que comenzará un nuevo mercado alcista, las fases de mayor pesimismo han representado históricamente oportunidades atractivas para los inversores con horizonte de largo plazo. Como siempre, la evolución pasada no garantiza resultados futuros, pero la consistencia de los ciclos de Bitcoin continúa siendo uno de los aspectos más distintivos de este activo y una referencia importante para nuestro análisis.
Durante junio, el mercado de altcoins continuó atravesando una etapa de consolidación, aunque comenzaron a aparecer algunas señales que vale la pena seguir de cerca. Tal como mencionamos en la sección de Bitcoin, el contexto macroeconómico mejoró durante el mes: la moderación de la inflación en Estados Unidos, las expectativas de futuras bajas de tasas y la disminución de las tensiones geopolíticas favorecieron el apetito por riesgo en los mercados tradicionales. Sin embargo, ese mayor optimismo todavía no se trasladó plenamente al ecosistema cripto, que continúa respetando su propio ciclo de mercado.
Uno de los indicadores más relevantes para evaluar la posibilidad de una futura altseason sigue siendo la dominancia de Bitcoin, es decir, el porcentaje de la capitalización total del mercado que representa BTC. Históricamente, las grandes subas de las altcoins suelen comenzar cuando esta dominancia inicia una corrección importante, reflejando una rotación de capital desde Bitcoin hacia activos de mayor riesgo.
Durante junio, este comportamiento todavía no se observó. La dominancia de Bitcoin permaneció cerca del 59%, apoyándose nuevamente sobre una zona técnica que en ciclos anteriores funcionó como punto de inflexión. Si bien el indicador dejó de marcar nuevos máximos, todavía no muestra una caída contundente que permita confirmar el comienzo de una verdadera rotación hacia altcoins. En otras palabras, el mercado continúa privilegiando a Bitcoin como principal activo dentro del ecosistema.
Esta lectura también puede verse reflejada en el comportamiento del ratio TOTAL2/BTC, que compara la capitalización total de las altcoins frente a Bitcoin. Luego de varios meses de debilidad, este indicador logró estabilizarse durante junio y se mantuvo sobre una zona de soporte de largo plazo. Esto significa que, si bien las altcoins aún no muestran una fortaleza suficiente para liderar el mercado, tampoco continúan perdiendo terreno de manera significativa frente a Bitcoin. La presión vendedora que predominó durante gran parte del último año parece haberse moderado, dando lugar a una etapa de consolidación que podría convertirse en la base para una futura recuperación si mejora el sentimiento del mercado.
Dentro de las principales altcoins, Ethereum (ETH) continúa siendo el activo más importante para monitorear. El ratio ETH/BTC, que compara el rendimiento relativo de Ethereum respecto de Bitcoin, lleva más de dos años desarrollando una tendencia bajista. Sin embargo, durante junio comenzó a mostrar señales alentadoras. El precio volvió a acercarse a la directriz bajista que viene actuando como resistencia desde 2024 y actualmente intenta quebrarla. Una ruptura confirmada de esa tendencia sería una señal relevante, ya que históricamente las etapas donde Ethereum comienza a superar el rendimiento de Bitcoin suelen coincidir con un mayor apetito por riesgo y con una recuperación progresiva del resto del mercado de altcoins.
Más allá del comportamiento de corto plazo, los fundamentos de Ethereum continúan fortaleciéndose. La red mantiene su liderazgo como principal infraestructura para stablecoins, protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi) y tokenización de activos del mundo real. Cada vez más instituciones financieras utilizan Ethereum como capa de liquidación para nuevos productos digitales, consolidando su posición como la infraestructura financiera más importante del ecosistema. Esta adopción creciente continúa reforzando la tesis de inversión de largo plazo, independientemente de la volatilidad que pueda experimentar el precio durante las distintas etapas del ciclo.
Junio dejó un mercado de altcoins que continúa mostrando paciencia más que euforia. La mejora del contexto macroeconómico y la reducción de las tensiones geopolíticas representan factores positivos para los activos de riesgo, pero el mercado cripto todavía no ha iniciado la rotación de capital que históricamente caracteriza el comienzo de una altseason. La dominancia de Bitcoin permanece elevada, aunque comienza a estabilizarse, mientras que indicadores como TOTAL2/BTC y ETH/BTC empiezan a mostrar señales de que la debilidad relativa de las altcoins podría estar perdiendo intensidad.
Nuestra visión continúa siendo consistente con la expresada en los informes anteriores. Seguimos considerando que el mercado respeta, en líneas generales, la dinámica observada durante los ciclos de cuatro años. Es posible que aún queden meses de consolidación y volatilidad antes de que las altcoins recuperen un liderazgo claro. Sin embargo, el crecimiento sostenido de la adopción, el uso real de las redes y el desarrollo de infraestructura financiera sobre blockchains como Ethereum hacen que el caso de inversión de largo plazo permanezca sólido. Cuando el ciclo vuelva a favorecer una mayor toma de riesgo, creemos que serán precisamente estos proyectos con mayor utilidad y adopción los que estarán mejor posicionados para liderar la próxima etapa de crecimiento del ecosistema.