Otro mes acaba de pasar y venimos a comentarte como se movió el mercado de criptoactivos, presentamos un informe de mercado que refleja el comportamiento del mismo durante julio.
Julio fue un mes mayormente favorable para los activos de riesgo, impulsado por condiciones macroeconómicas estables, buen ánimo inversor y la continuidad de políticas monetarias relativamente laxas en EE.UU. y otras economías desarrolladas.
Los principales índices bursátiles estadounidenses, como el S&P 500 y el Nasdaq, subieron cerca de +2%, acumulando un rally de más del +40% desde abril, lo que empieza a generar señales de sobrecompra. En renta fija, los segmentos de mayor riesgo —como high yield y bonos emergentes— mostraron buen desempeño gracias a la caída de la volatilidad y el apetito por riesgo.
En este entorno, los activos digitales también se beneficiaron, tanto por factores propios (regulatorios y estructurales) como por la continuidad del apetito institucional.
Bitcoin registró una suba del +8% en julio, alcanzando brevemente un nuevo máximo histórico de USD 123.000, antes de cerrar el mes en torno a los USD 116.000.
En términos técnicos, BTC confirmó su fortaleza al superar su anterior máximo de USD USD 108.000 y consolidarse como nuevo soporte estructural. Esperamos consolide en esta nueva banda entre los 108.000 y 120.000 como vemos en el siguiente gráfico:

Entre los catalizadores desde lo regulatorio destacamos la aprobación de la Ley GENIUS sobre stablecoins, firmada por el presidente Trump el 18 de julio. Esta legislación sienta las bases para una regulación clara del sector en EE.UU. y marca un punto de inflexión para la adopción institucional de cripto activos.
Por el lado de la demanda destacamos dos fuentes importantes, los ETFs y las DATs.
Los ETFs de Bitcoin al contado recibieron más de $6 mil millones durante Julio, consolidando su papel como uno de los vehículos preferidos para obtener exposición regulada a la cripto de referencia. Este interés sostenido refleja la creciente aceptación de Bitcoin como una clase de activo legítima dentro de las carteras diversificadas, y reafirma la importancia de los ETFs como puente entre el mundo financiero tradicional y el ecosistema cripto.

Por otro lado Julio estuvo marcado por el fenómeno de los “Digital Asset Treasuries” (DATs), empresas que cotizan en bolsa que emiten acciones o deuda con el objetivo específico de comprar criptomonedas y mantenerlas en su balance como parte de su estrategia corporativa. Inspiradas por el ejemplo de MicroStrategy, estas compañías buscan ofrecer exposición indirecta a activos digitales como Bitcoin o Ethereum a través de sus acciones.
Entre las operaciones más destacadas del mes podemos ver:

Si bien este fenómeno ha impulsado la demanda institucional y los precios en el corto plazo, algunos analistas lo ven como una forma agresiva de ingeniería financiera, que podría volverse riesgosa si estas empresas se ven forzadas a liquidar sus posiciones en el futuro.
Sin embargo, lo interesante es que BTC está actuando cada vez más como un activo macro, capaz de absorber enormes flujos sin alta volatilidad: en julio hubo casi de USD 13.000 millones en compras netas (entre ETFs y empresas públicas), y aun así el precio subió un relativamente modesto 8%.
El mercado de altcoins en julio de 2025 mostró señales claras de una transición hacia una fase alcista más amplia, con las altcoins comenzando a captar el protagonismo tras un claro período de dominio de Bitcoin. Las principales altcoins, como Ethereum (ETH), Ripple (XRP), Solana (SOL), TRON (TRX) y proyectos emergentes como ENA, están experimentando un creciente interés, impulsado por narrativas como las finanzas descentralizadas (DeFi), la tokenización de activos reales (RWA) y el auge de memecoins.
A diferencia de ciclos alcistas anteriores, donde las altcoins subían de forma generalizada, el rally actual es más selectivo, favoreciendo proyectos con fundamentos sólidos y casos de uso claros. Por ejemplo, Ethereum lidera gracias a su rol central en DeFi y RWA, mientras que Solana destaca por su escalabilidad y adopción en aplicaciones descentralizadas (dApps). Proyectos como XRP están ganando tracción por su enfoque en pagos transfronterizos y soluciones empresariales.
La dominancia de Bitcoin (BTC.D) ha experimentado una caída significativa, situándose por debajo del 61%, corrección que se venía esperando tras haber superado el 65% a principios de año. Esta reducción indica una rotación de capital hacia las altcoins, un fenómeno típico en las fases intermedias de un ciclo alcista. La disminución de la dominancia de BTC refleja la confianza creciente en proyectos alternativos, especialmente en Ethereum, que ha mostrado un rendimiento superior al de Bitcoin en el segundo trimestre de 2025.

Esta rotación de capital es una señal clara de que el mercado está entrando en una etapa donde las altcoins comienzan a liderar, preparando el escenario para una posible «Alt Season» en los próximos meses.
En julio, Ethereum (ETH) mostró un sólido desempeño frente al dólar estadounidense, con un aumento del 49%, alcanzando un máximo de cinco meses de $3,938.53. Este rally, uno de los más fuertes en años, fue impulsado por flujos récord de $726 millones hacia ETF de Ethereum, una narrativa técnica alcista y un creciente interés institucional.

El par ETH/BTC ha mostrado una fuerte recuperación desde los mínimos alcanzados en abril del presente año. Aún queda por vender una fuerte resistencia diagonal descendente que se viene desarrollando desde hace algo más de tres años, pero las señales son sumamente positivas.

Este desempeño está respaldado por la creciente adopción institucional de Ethereum, impulsada por la aprobación de ETF spot de Ether en Estados Unidos en 2025 y la claridad regulatoria proporcionada por la Ley GENIUS, que ha facilitado la adopción de stablecoins y blockchains de capa 1.
Empresas como SharpLink Gaming y Bitmine Immersion Technologies han acumulado más de 500,000 ETH en sus tesorerías, reflejando una tendencia de reservas corporativas similar a la vista con Bitcoin. Además, la posibilidad de incluir el staking en los ETF de Ether podría actuar como un catalizador adicional, atrayendo aún más flujos institucionales tanto en EE. UU. como a nivel global, aunque los volúmenes aún no igualan los de Bitcoin.
Bitmine Immersion Technologies está desempeñando un papel relevante en la acumulación estratégica de Ethereum, con el objetivo de controlar hasta el 5% del suministro total de ETH para sus tesorerías. Esta estrategia, inspirada en compañías como MicroStrategy en el caso de Bitcoin, busca posicionar a estas empresas como actores clave en el ecosistema cripto, aprovechando la creciente adopción institucional y la percepción de Ethereum como un activo de reserva de valor a largo plazo. Este movimiento no solo refuerza la narrativa de adopción corporativa, sino que también podría reducir la oferta circulante de ETH, generando presión alcista sobre su precio en el futuro.
La red de Ethereum continúa siendo un pilar fundamental para el ecosistema cripto, especialmente en el ámbito de las stablecoins y la tokenización de activos reales. Stablecoins como Tether (USDT), que representan aproximadamente el 5% de la dominancia de mercado, dependen en gran medida de Ethereum debido a su robusta infraestructura y amplia adopción. Proyectos como Ethena, Ondo Finance y Pendle están liderando la tokenización de activos reales, como bienes raíces y bonos, lo que está atrayendo a inversores institucionales y minoristas por igual. Sin embargo, Ethereum enfrenta competencia de blockchains como Solana, que ha mostrado un crecimiento del 218% en la tokenización de RWA, gracias a su mayor velocidad y menores costos de transacción. A pesar de esto, la interoperabilidad de Ethereum y su ecosistema maduro le permiten mantener su liderazgo en estas áreas clave.
Según las señales actuales del mercado, nos encontraríamos en la fase 2 de un ciclo alcista, caracterizada por la moderación del impulso de Bitcoin y la rotación de capital hacia Ethereum y altcoins de gran capitalización. Según patrones históricos, esta etapa está liderada por Ethereum, seguida por altcoins de menor capitalización y memecoins en las fases 3 y 4. El actual declive en la dominancia de Bitcoin, combinado con el fuerte desempeño de ETH y el creciente interés institucional, sugiere que el mercado está en una fase de acumulación previa a un rally más amplio de altcoins.